La Universidad de Salamanca y la Hispanidad
LA APERTURA DEL COLEGIO MAYOR ‘HERNÁN CORTÉS’ EN LOS AÑOS 50 CONVIRTIÓ A SALAMANCA EN UNA CIUDAD COSMOPOLITA
El 7 de marzo de 1950 fue inaugurado el Colegio Mayor Hispanoamericano “Hernán Cortés” en la Gran vía de Salamanca, junto a la escalera de “La Riojana” y la Plaza de San Julián. La Asociación Cultural Hispanoamericana de Salamanca fue la que tomó la iniciativa en una asamblea celebrada en las dependencias de la Diputación Provincial. Su fin era acoger a estudiantes universitarios del otro lado del Atlántico y proyectar la cultura española hacia America, recordando a la Escuela de Salamanca.
La forma que adoptó fue la de una Fundación del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid. La propiedad del edificio era de la Universidad de Salamanca, después de que el rector Esteban Madruga lo comprara a José Gómez, que lo había construido para abrir el “Hotel Gran Vía”. Contaba con cuatro plantas y los bajos. Tenía el pavimento de corcho, 300 radiadores, comedor, sala de conferencias, salón de alumnos, otro de profesores, biblioteca, sala de visitas, ascensor y central telefónica.
Como Rector del nuevo Colegio Mayor fue designado don José Beltrán de Heredia, catedrático de la Facultad de Derecho y colegial de San Clemente de Bolonia y del Exeter College de Oxford. El centro estuvo abierto hasta 1973. Un año después, la Universidad abrió el actual en el Paseo de San Vicente.
El Colegio adoptó el nombre de “Hernán Cortes” para rememorar la presencia del conquistador de México en Salamanca, que no fue tan fructífera como deseaban sus padres Martín Cortés y Catalina Pizarro, con vínculos familiares con Francisco Pizarro, el conquistados de Perú. A la edad de catorce años le enviaron a la casa de Francisco Núñez de Valera, que estaba casado con una media hermana de Martín Cortés, para que le instruyera en gramática y latín y poder acceder acceder a la Universidad y estudiar Leyes. Pero, a los dos años volvió a su casa de Medellín si haber aprobado el bachiller, porque estaba más interesado en ingresar en la milicia que en las aulas.
Mucho se ha hablado de la conquista de América, pero poco de la reconquista de los americanos y las americanas. Los alumnos organizaban bailes de sociedad y en sus salones se bailaba la cumbia. Un gran número de ellos, que cursaban carreras en Salamanca y dejaron sus vítores en los muros de la Universidad, se casaron con salmantinas. Muchos fueron dignatarios en sus países, como Arístides Royo, presidente de Panamá. Y otros, como los religiosos universitarios del Colegio Mayor de Guadalupe, que fueron a ejercer a tierras americanas, volvieron casados y con la sotana en la maleta.
Por otra parte, esa oleada de hispanoamericanos que llegaban cada año a Salamanca y continuaban en los cursos de verano, significó una época dorada para la Universidad. En pleno franquismo, se entablaban las primeras conversaciones con Estados Unidos que culminaron con el restablecimiento de relaciones a todos los niveles y el ingreso de España en la Organización de las Naciones Unidas. España estaba muy considerada por los países hispanoamericanos.
Hoy, todos esos lazos han desaparecido. No se recuerda que los españoles fundaron en aquellas tierras las primeras universidades hispanoamericanas. En 1538, la de Santo Domingo, y las dos siguientes en Perú y México, ambas en 1551. Tampoco que el Derecho Internacional surgió en el convento de San Esteban de Salamanca, con el magisterio del Padre Vitoria. Ya no llaman a España “la madre Patria”, y los españoles se refieren a ellos como “países hermanos”. El cambio en el tratamiento es evidente.
Habría que estudiar por qué se ha producido tan drástico cambio y volver a la senda de la hispanidad. Incidir en la importancia que tuvo la Escuela de Salamanca, de la que este año se conmemora el quinto centenario de su nacimiento, sería un buen pretexto para recuperar la afinidad cultural y recobrar el puesto que a España le corresponde en el mundo.

Colegio Mayor ‘Hernán Cortés’. Salamanca. (Fotos Gredos/USAL)

